Su imagen de oficinista resulta creíble: traje, tacones bajos, peinado impecable, habla contenida, andar pausado. Pero la cámara de Attackers siempre está al acecho, esperando a que aparezca para capturarla con claridad.

La primera vez que se le acercaron, se giró ligeramente, evitando el contacto visual, con voz inexpresiva: "...Esto no es apropiado..."
Pero no lo apartó.
La chaqueta del traje se desabrochó muy lentamente, como si cada botón estuviera librando una lucha interna. Cuando el contenido salió a la luz, bajó la cabeza, y su cabello le cubrió la mitad del rostro. Luego alzó la vista, con una expresión desprovista de la contención anterior; algo que no había previsto comenzó a llenar sus ojos de lágrimas.

En el instante en que la empujaron, su atuendo de negocios perdió por completo su función: su cabello estaba despeinado, el traje colgaba de sus hombros, aún llevaba las medias puestas y quedó atrapada en un estado en el que jamás se permitiría entrar. Sus gemidos pasaron de ser reprimidos a ser liberados, y de ser liberados a ser incontrolables.
Los atacantes saben lo hermoso que es cuando algo respetable se derrumba.
Actriz: Natsume Iroha | Número de catálogo: ADN-769
