Volví a ver a mi amiga de la infancia, "Monako", después de varios años. Siempre me intimidaba por ser débil. Aunque ha pasado tanto tiempo, sigue igual. Se burlaba de mí por ser inútil y luego, sin pensarlo, me derribó... Parecía ver a través de mí y, en cambio, me montó, obligándome a desnudarme. Descubrió que era masoquista.