Hiroshi, que visitaba a su novia de un año, se sintió inesperadamente atraído por la belleza y voluptuosa figura de su madre. Esa noche, agradecido por su hospitalidad, decidió quedarse a dormir. Mientras se duchaba, la madre de su novia le lavó los genitales, y la sensación de cosquilleo le provocó una erección. Entonces, incapaz de dormir, salió de la habitación, y el joven Hiroshi vio de repente el suave y voluptuoso cuerpo de la madre de su novia durmiendo plácidamente ante él. Incapaz de contener la emoción, Hiroshi extendió la mano y tocó la postura de la madre de su novia.