El sudor y los fluidos corporales humanos contienen feromonas... Al percibir el aroma de un anciano en una biblioteca de verano, ni hombres ni mujeres pueden resistirse... Atraídos por el aroma, caen en un mundo lleno de una atmósfera lasciva. Sudor, semen y fluidos amorosos fluyen entre el anciano, su amiga de la infancia y su hermanastra... Se entrelazan frenéticamente entre sus grandes pechos y sus generosos glúteos, creando una escena en los recuerdos veraniegos de los cuatro.