Aunque intentaba concebir, su esposo no cooperaba, lo que le provocó un vacío sexual... La esposa intentó masturbarse para aliviar sus deseos sexuales y reproductivos reprimidos. Justo entonces, se enteró de que su cuñado vendría a visitarla. Atraído por sus evidentes señales de ovulación e incapaz de resistirse a su atractiva figura, el cuñado sugirió: "¡Déjame tener a tu bebé!"... Entonces le inyectó su vigoroso esperma, ¡logrando así la gestación subrogada!