Mi esposa y yo llevamos tres años casados. Gracias a mis ingresos estables, ella ha sido ama de casa a tiempo completo. Sin embargo, aún no hemos tenido hijos, lo que le ha dado a mi esposa mucho tiempo libre. Por aquella época, encontró trabajo como "tutora de adultos". Había trabajado como tutora antes de casarse, así que decidió intentarlo. Los tutores suelen ir a casa, pero como no quería que su nieto la viera dar clases, decidimos darlas en casa. Ese día, apareció un hombre de aspecto amable, de unos sesenta años. Era educado, humilde y muy dedicado al aprendizaje, y mi esposa se sintió realizada en su trabajo como tutora. Sin embargo, un día, presencié una escena increíble. Era el hombre educado, humilde y sincero de unos sesenta años abrazando a mi esposa desnuda...