May, la mánager y asesora del club de béisbol, me colmaba de atenciones. Estaba casada, me trataban como a una niña, pero un día mi sobrina se quejó de sentirse mal y se vio obligada a alojarse en un hotel del amor. Entonces, de repente, me lancé delante de ella… Debajo de mi uniforme se escondía un pecho que jamás habría imaginado ver con mi ropa, y un cuerpo de exquisita belleza que siempre había soñado…