Yu Shinoda, quien se convirtió en presidente de la compañía a temprana edad, es una persona despiadada en la empresa, tan cruel que hasta un niño que lloraba se calmaba. Un día, una empleada llamada Takahashi cometió un error en el trabajo y fue degradada a personal de limpieza. Enfurecido, Takahashi le añadió un diurético a su bebida. Incluso le dio unas palmaditas en el cuerpo mientras orinaba y lo usó para chantajearla...