Durante las vacaciones de verano, la estudiante Sakura decide trabajar en una residencia de ancianos para ayudar a su padre. Cuida a los pacientes con delicadeza y atención. Sin embargo, su bondad es violada por los hombres mayores que residen en la residencia. Con el pretexto de "limpiar", la obligan a practicarse una masturbación acosadora, a practicarle sexo oral con garganta profunda, a usar un cinturón de seguridad para el asiento del coche para inducir el orgasmo, a insertarle un palo en la vagina, a orinar en una botella y a beber orina. Sakura es brutalmente violada. El trato infernal continúa, incluyendo ser torturada en el agua de la ducha del baño de enfermería y sumergida en la bañera. Finalmente, hay relaciones sexuales continuas. La historia retrata con realismo el proceso de una chica de belleza supermasculina, consumida por el deseo masculino, desde el asco hasta la depravación absoluta.