Al ver a su vecina masturbándose con la ropa interior puesta, los deseos sexuales reprimidos de Ami, derivados de su frígida relación con su marido, estallaron. Confundida por el acto inmoral cometido por alguien con quien jamás debería haber tenido una relación, no pudo evitar montar en la posición de vaquera... Lo que empezó como un error se convirtió en múltiples persecuciones por parte de hombres, hasta que finalmente, Ami no pudo controlarse más y se montó a horcajadas sobre uno de ellos...