Un día, el presidente del club le dijo a Seren, la increíblemente débil entrenadora del club de fútbol: "Eres demasiado linda, te es imposible concentrarte en el partido". Pensando en cómo ganar, su respuesta fue: "Tranquilízate, ¿vale? Solo es cuestión de dejar que la situación se agrave para que no puedas concentrarte". Así que empezó a chuparles los penes a los miembros del club en cualquier momento y lugar para eyacular. Al día siguiente, Seren comenzó su nueva rutina diaria.